
Usar un producto anticaspa inicialmente para controlar la proliferación de la caspa, y de forma continuada como preventivo para evitar la reaparición. 
No alternar entre anticaspas y otros champúes, ya que disminuye la
eficacia. Los champúes que no son anticaspa, eliminan el ingrediente activo
depositado y por tanto su actividad anticaspa. Los champúes anticaspa mantienen
su eficacia con un uso regular a largo plazo. 
Empezar el enjabone por el cuero cabelludo y acabar por las puntas. Con un
masaje suave es suficiente, no hay que frotar de una manera desmesurada.

La caspa es más difícil de eliminar en áreas donde se llega con más dificultad,
como es el caso de detrás de las orejas. Extender bien el champú por todo
el cuero cabelludo, prestando especial atención a las zonas de más difícil acceso.

Aclarar dejando que el agua corra a través del cabello de dentro a fuera
sin frotar de forma violenta y asegurándose de que se ha eliminado todo el champú.

Para secar el pelo, utilizar una toalla haciendo movimientos de presión y
desenredarlo con un cepillo o peine de dientes anchos, empezando por las
puntas y dejando la parte más cercana al cuero cabelludo para después, así
se dañará menos el pelo.
